
¿Cuáles son las expectativas sobre la evolución de la macroeconomía global en 2026? La política comercial internacional y la política monetaria serán factores importantes. Lamentablemente, continuará la incertidumbre derivada – principalmente – de las tensiones políticas en varias regiones del mundo.
La gráfica presenta los pronósticos del FMI sobre el crecimiento del producto interno bruto (PIB) real en 2026. Los pronósticos indican que la economía global crecerá 3% en 2026, mientras que el crecimiento esperado es 2% en los EE. UU. y 4.5% en China. Las economías avanzadas crecerán 1.5% y las economías emergentes y en desarrollo 4%.
La postura de la política monetaria afecta los ciclos de negocios y el crecimiento esperado de la economía. Respecto a la política monetaria en los EE. UU., una entrega anterior de esta columna comentó que – notando estimaciones basadas en la Regla de Taylor producidas por el Banco de la Reserva de Cleveland – las expectativas indicaban reducciones en la tasa de interés de referencia para las autoridades monetarias en el resto de 2025 y en 2026.
En ese contexto, el 7 de septiembre de 2025 la Junta de la Reserva Federal anunció la reducción de 25 puntos básicos (0.25 puntos porcentuales) en la tasa de referencia para los fondos federales, colocando el rango entre 4% y 4.25%. La reducción del 10 de diciembre de 2025 coloca el rango objetivo entre 3.5% y 3.75%. La expectativa – en base a escenarios estimados con la Regla de Taylor – es que pueden continuar las reducciones en la tasa de interés durante 2026.
Las estadísticas para Europa indican desenvolvimiento estable en la actividad económica. El crecimiento esperado del PIB real para 2026 en la región es 1%. Sin embargo, la tasa de inflación persiste sobre la meta de 2% del Banco Central Europeo.
Enfocándonos sobre las economías en desarrollo, China continúa confrontando problemas coyunturales y estructurales. Pero el superávit comercial de China superará el trillón de dólares en 2025, en parte estimulado por la depreciación de su tipo de cambio real. El resultado complica el escenario para la política comercial global; por ejemplo, la Unión Europea advierte sobre el impacto de las exportaciones chinas y su derecho a reaccionar con medidas compensatorias.
Para las economías en desarrollo – particularmente las menos adelantadas y de ingreso medio bajo – los problemas principales son estructurales. Ver, como ilustración, el análisis de esta columna sobre las economías de África Central. Consolidar la estabilidad macroeconómica y avanzar con las reformas necesarias contribuirá al crecimiento económico sostenible en los países en desarrollo más vulnerables.
La trayectoria de la macroeconomía global en 2026 dependerá de factores económicos y políticos. Y persiste la posibilidad de confrontamientos respecto a la política comercial global. Sin embargo, para cerrar el artículo con un tono positivo, la plataforma Trade Alerts reporta que durante 2025 decreció la proporción de intervenciones que restringen versus las que liberalizan el comercio internacional.











