
La teoría económica argumenta que el ‘dilema del prisionero’ puede resultar de las fricciones de un sistema de comercio global sin normas. La comunidad internacional estableció el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT por sus siglas en inglés) en 1947 – convirtiéndose en la Organización Mundial del Comercio (OMC) desde 1995 – para resolver esa falla de mercado, utilizando los principios de reciprocidad y de la nación más favorecida. Pero actualmente el sistema de comercio global enfrenta fuertes turbulencias – la gráfica muestra que el índice de incertidumbre de la política comercial está cerca de su punto más elevado en los últimos 40 años.
¿Cuál es el futuro del sistema? Mattoo y otros investigadores discuten las disyuntivas para la trayectoria futura de la OMC. Los autores enfatizan sobre la necesidad de adaptar las normas del comercio global a los desarrollos en la geopolítica.
¿Cuáles temas de investigación pueden ser fructíferos para nuestro entendimiento del sistema global de comercio? Antràs considera una serie de tópicos con enfoques teóricos y empíricos – ‘aguas no exploradas’, incluyendo la inteligencia artificial y las bases estadísticas de gran magnitud. Una avenida importante propuesta por Antràs implica utilizar elementos de otras ramas de las ciencias sociales para el estudio del comercio internacional – incluyendo la economía del comportamiento adoptando enfoques de la psicología.
Existen ideas sobre el futuro del sistema y los temas de investigación son múltiples. Pero los retos inmediatos son significativos. Por ejemplo, el marcado incremento en la utilización de medidas que restringen el comercio global documentadas en la literatura económica.
Como ilustración, Evenett y sus coautores investigan las medidas relacionadas con la política industrial – un tema espinoso en la implementación de las normas de la OMC. Los autores muestran – utilizando datos del Observatorio de la Política Industrial para 2023 – que las economías avanzadas lideran los países adoptando medidas para apoyar la política industrial a través de subsidios. En cambio, las economías emergentes y en desarrollo tratan de respaldar sus políticas industriales mediante restricciones a las importaciones y exportaciones.
Evenett y sus coautores también reportan el resultado de análisis econométricos. Los ejercicios indican que la ejecución de medidas relacionadas con la política industrial está relacionada con acciones previamente implementadas por los socios comerciales involucrados. Ese resultado – que la teoría de juegos denomina tit-for-tat – es precisamente la situación (‘dilema del prisionero’) que intenta evitar la operación de un sistema de comercio global basado en normas.
El comercio internacional es una herramienta indispensable para el crecimiento económico y el desarrollo sostenible. Pero participar en el sistema global de comercio implica confrontar retos. La buena noticia es que existen ideas concretas sobre cómo adaptar la arquitectura institucional actual y sobre cuáles temas pueden ser de utilidad para entender las tendencias relevantes para el futuro.